Pequeñas piedras alojadas en mi alma destrozan poco a poco mi corazón pues la unión del ser vivo más heroico es el producto de mi amor; la lucha por seguir caminando poco a poco sobre éste fría capa de hielo que es el mundo, construido sobre nuestras propias situaciones y problemas que día a día intentamos superar.

Cada día un nuevo reto y así un pequeño paso para el hombre, un gran paso para la humanidad.

Pequeñas rías de sangre fluyen entre mis huesos helando así mi caparazón que un día se fundió por culpa de un mal amor, el calor y las caricias que da la vida no son suficientes para poder regalar una sonrisa cada mañana, nos gusta ser egoístas, seres despreciables y a veces nos gusta ser malvados, pues la maldad es más fácil de conseguir que cualquier qué hacer en esta vida.

Las arrugas de nuestro cuerpo carecen de sentido; caemos al vacío donde un mar de lágrimas ya helado permanece quieto e inseparable del suelo de las lamentaciones aquel que todos nosotros hemos creado alguna vez, un lugar donde hallar el fin…

Hay que saber elegir,

Recordadlo siempre.


« »