Son tus pa-la-bras, tus mi-ra-das, las que me hacen sus-pi-rar,
quererte y abrazarte, acariciar tus brazos con mis dedos y asà notar el juego de tu piel y la mia to-can-do-nos y dis-fru-tán-do-nos segundo a segundo, clavo tu mirada en la mia y damos carta blanca a nuestras fantasÃas.
Tus ojos se llenan de un brillo maravilloso, tienen el poder de hacerme perder la cuenta de las veces que te miré, de tu boca salen esos sus-pi-ros, adoro desde tu gesto más básico hasta tu beso más profundo, somos dos, somos uno, juntemos nuestros cuerpos hasta sacar un dúlce jugo.
A ritmos pau-sa-dos golpea el pecho mi co-ra-zón, muerdo mis uñas y asumo el ser incapaz de ser un ser lógico en estos momentos, mis costillas, mi caparazón, se derrite por su calor, de el latir que tu le das con más fuerzas cada vez.
Besame…, besame como aquella canción, bésame mucho, juntemos nuestros dedos y dejémonos llevar, el tiempo dirá y el viento soplará, mi corazón latirá y por el sonreiras, dejate llevar, corazón dolido yo te doy cobijo, cerremos las puertas con dos llaves y que nadie nos llame, contémonos los dedos y lleguemos hasta diez.
Ya tenemos el silencio, rompamos con sus-pi-ros.
