Archive for Diciembre, 2007


El aire de la Nostalgia (Fin de año 2007)

Una partida, una llegada, un último suspiro…, deseando que el tiempo vuele y volver a sus ojos, su sonrisa, su bonito cabello, sus manos…, a diario parten cientos de personas que dejan sus tierras para reencontrarse con otros, o bien por trabajo, o bien por familia, amigos…,  pero mas que el reencuentro duele mas el dejar algo, alguien…, hablemos de el afecto por las personas; en esos momentos de la partida surge la duda… ”Me alegro por los que veré ó lloro por los que dejo”, no tengo respuesta para eso, pero voy a centrarme en una situación, sólo ví ojos de pena o de alegría, ninguno de ellos indiferentes en un sentimiento.

Es triste ver como se va un ser amado, pero más triste es cuando eres esa persona que se marcha, se inundan tus ojos con lágrimas pero en la mayoría de los casos haces el esfuerzo por no soltar ni una, recuerdas a quien dejas, y si está frente a ti, le miras, hablas sobre cosas banales y ambos reís de una forma un tanto engañosa, sólo por no dejaros llevar por la pena…

No es la cosa de decir “lo que dejo”, si no el “cuándo lo recupero”, siento no poder hablar mucho más sobre éste tema, pero esta vez intentaré llegar un poco más a vosotros intentando imitar un encuentro de este tipo…, siento que no pueda ser de vuestro agrado pero es que últimamente estoy cambiando y ando bastante confuso y no soy incapaz de pensar en algo con lógica, sólo me dejo llevar y soy feliz :-) , bueno, al grano…

Son las 9 de la mañana, en un lugar donde la gente llega,y  otros se van…, el jóven Juan madruga sin avisar a nadie, sale de su casa a urtadillas hasta llegar a la estación y dar una sorpresa a una persona muy especial…

- ¡Cristina!. – Grita Juan en medio de la estación, ella sorprendida se gira y le mira a los ojos, un suave brillo puede apreciarse en ellos…
- ¿Qué haces aquí loco?. Responde Cristina sorprendida
- Nada, ya dije que me gustaría verte una última vez antes de fin de año y aquí estoy…
- Que mal estás… Sonrió Cristina de forma avergonzada
- En el andén 23 con destino Madrid sale dentro de 5 minutos. Se podía oir por megafonía en el fondo.

La gente andaba de un lado a otro y se escuchaban gritos de alegría por reencuentros, gente hablando entre lágrimas, un mar de sentimientos…, se apreciaba en las miradas de la gente como todo era de forma alegre o algo totalmente opuesto…

- Bueno…, era eso…, ¿con quién celebrarás el año nuevo?. Preguntó Juan pensando que no había hecho bien en ir a buscar a su amiga.
- Pues…, mis padres, en mi casa…, volveré pronto.
- Espero que lo pases bien y sepas apreciar lo bonito de esta noche o cualquiera que puedas pasar junto a las personas amadas.
- Sí bueno. – Volvió a sonreir Cristina. – Espero que tu también lo pases bien y ya me contarás, je je…

Ambos se despidieron de un beso en la mejilla y se sonrieron mientras ella tomaba su asiento y el se alejaba caminando con la cabeza bien alta, orgulloso de su amistad.

——— FIN ———-

Sé que no he conseguido transmitir nada, que es algo corto y estúpido, al menos para mi, es una chorrada post… para que engañarnos xD,  la historia no ha ocurrido, pero si ha pasado dentro de mi cabeza y probablemente suene mucho más bonito de lo que pueda parecer en el diálogo escrito. Con todo ésto sólo he querido transmitir que por mucho que dejeis o volvais a reencontrar, siempre tendreis el amor de esa persona, amigos, familia, etc, así que sencillamente desearos un muy feliz año nuevo junto a los vuestros, que seais muy felices hoy y siempre, y que no os dejeis vencer nunca…, porque el reencuentro siempre aparece, físico o psíquico, pero aparece :P , pasarlo bien :-)

¡ Feliz 2008 y un bizcocho! :-D jaja ! xDD

Edito: Gracias a todos los Bloggers por estar ahí, nunca os olvidaré :-)


Esos trovadores ambulantes.

Hoy vengo a hacer amigos:

Quiero hablar de esos trovadores que invaden nuestras calles, sacan sus instrumentos y, se ponen manos a la obra, plantan sus armonías en lugares bastante concurridos, y pasan grandes intervalos de tiempo, horas, quién sabe…, en busca de ‘animar’ nuestra vida y retirar algo del estrés con el que vamos cargando a la espalda cada día, pero, ¿quién dijo que a todo el mundo le gusta su música?

Quería recalcar el hecho de tocar en “lugares bastante concurridos”, ya que no se quedan ahí, si no que, además de tener que ‘soportar’ su musiquita de los huevos música en conocidas calles céntricas de la capital, también los tenemos que aguantar en bares, teterías, la terraza de cualquier “garito”, o incluso en el autobús…

Cuando te encuentras tan tranquilo, con tu pareja, amigo/s o bien solo, estudiando o leyendo un libro, vienen y empiezan a entonar con sus instrumentos su música, que bien puede ser sólo instrumental o a veces con el vocalista “inclusive”, y hay que aguantarlos un buen rato. Que yo recuerde nunca me ha agradado su música hasta el punto de ‘sentarme’ durante la melodía y disfrutar de ella, si no más bien, lamentándolo mucho, llega incluso a ser molesto, porque siempre te interrumpen tus que haceres…

Lo que realmente me molesta, es la desvergüenza que tienen de pedirte dinero, cuando encima, al no darles nada, por motivos tan dispares como “no tengo dinero” o por pensar “no saco la cartera porque no se quién me rodea y qué puede pasar”, te ponen mala cara. ¡¡Pero vamos a ver!!…, <<¿quién te ha dicho a tí que a mi me guste tu música señor/a.?..>>, pienso por dentro…

Y para rematar, precisamente hoy al subirme en el autobús yo iba como siempre, con mi música, mis auriculares y ese mp3 mío al que tanto provecho saco, cuando empiezo a percibir de fondo una melodía de sonidos de acordeón, no sé si alegre o qué demonios pretendía ser, pero el caso es que me molestaba. Apenas podía escuchar bien mi música, y eso que precisamente no tengo el sonido de mis auriculares a un tono muy bajo…

Y así sin más, al cabo de un rato vienen con un humilde vaso de coca-cola para que deposite mis monedas (o billetes, vete tú a saber), a lo que suelto un discreto pero rotundo ‘No’, y me puso una mala cara…, en fin, no hagamos de esto algo redundante…

Como guinda final, me parece estupendo que toquen su música e intenten alegrar nuestras vidas, pero creo que empiezan a “pasarse de castaño oscuro”, en fin…, lugares públicos, vale, una calle, sí, pero no una cafetería, una tetería, una terraza, etc.. Que si quieres escuchar música te la llevas tú, o te vas a un sitio dedicado a eso, pero yo al menos no me acerco a una tetería “para ver si vienen a tocar que hoy me siento mal”, si no para relajarme, o seguramente como muchos/as, para charlar. Y el colmo de los colmos…, un autobús. Dudo mucho que tengan permiso para tocar ahí dentro y, en fin, no voy a seguir dándole vueltas a lo que ya he dicho anteriormente …

P.D.: Respeto que se ganen la vida con ello, pero joder…

En fin, hasta los mismísimos…


El hilo del silencio…

Cuando los caminos se cruzan, los hilos se mezclan entre sí o tan sólo dos palabras que chocan en el aire, se da lugar a lo que es un sentimiento, algo que provoca el gesto o movimiento de una parte del cuerpo, para sonreir, llorar, gritar…, lo que sea que necesitemos expresar…, sentimientos a raudales, que sin ellos no seriamos humanos, incapacitados para sentir, incapacitados para ser amados…

Las palabras de unos labios, susurrando sin apenas dejar abertura entre ellos, dulces y suaves, casi sin dejar que se escape el aire entre ellos, con suaves palabras de cariño y de pasión, de amistad y de amor, porque es por lo que luchamos, porque es por lo que soñamos, porque es lo que todos necesitamos…

Ruta, calculada a mera conciencia por el destino, lucha por si mismo contra fuerzas que nos golpean, por hacernos ir por el buen camino, dificil tarea la de escoger lo temporal, el camino que nos crea, aquello que llegará y no nos hace ver más allá… El tiempo es simple, corre y se deja llevar, nos sentimos pobres e impotentes por no poderlo manejar, sus agujas de reloj cuán tanto quisiéramos controlar, el destino, rompemos el silencio porque se nos hace infinito, buscamos unos oidos deseosos de oirnos, de hacernos sentir bien, de romper con la monotonía,  porque la acción de hablar nos alivia, porque el mirar al cielo nos atrapa, con su enorme velo de imaginación, desolación o incluso humillación, por sentir lo que queremos o pasar por aquello que no deseamos…, es lo que nos hace sufrir.

Si peleamos por seguir adelante, por qué no luchar por un deseo, tal vez el destino exista, no lo sé, tampoco lo quiero saber, pero si es así, qué nos depara…; No dejamos de caminar, pues nuestros pasos nos llevan a nuestro altar, cada fruto que nos da es una vida para disfrutar, acciones, momentos…, deseos…,  si los chocamos son como hilos, se juntan y siguen una misma ruta, la de dos personas como una, la de 15 como dos queridos.

No dejes de levantar la cabeza, porque ellos estan ahí, y son tus amigos, quiérelos, porque ellos son el deseo que has pedido durante años, quiérelos, porque ellos son tu pequeña familia exterior, aunque dentro de ti, es como si corriese la sangre de todos, haciendo que tu corazón lata y llegues hasta llorar de emoción por tenerlos ahí…, por amor.

Pelea, pues el combate da gloria, tu mano es la que alza tu propio trofeo, sé feliz y disfruta de él, y que sea con los tuyos :)


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