Y bien, esa es la pequeña parábola que acabo de editar de mi mente, cual llena de lágrimas, intenta olvidar lo sucedido a principios de ésta semana, ahogada y tan fluida como un vaso de agua, florecen en ella sentimientos que son interpretados en vagas imágenes o experiencias con esa persona; tanto vivido y tan poco disfrutado…
Su significado es bien simple, siempre estuviste ahÃ, si no presente, como alma y como persona, teniendo tu familia, tus amigos, conocidos, etc.; aún conservas todo eso, y no, no te vamos a olvidar nunca; en algunos u otros puede que te volcases más pero has ejercido como tal, como abuela, y ha sido una tarea extraordinaria por tu parte, lo que agradezco más que nada con el corazón que haciéndolo verbalmente, ya que dicho lenguaje tan sólo puede emitir gemidos en llantos por tu pérdida.
Tu nombre es alzado en voz dentro mi mente, pareciendo llegar este hasta mis ojos y hacerme llorar, te echo de menos, sÃ, pero no por ello voy a dejar de ser yo, ni tampoco nadie que yo conozca, porque nos has enseñado a ser personas, nos has enseñado a ser adultos y hoy, ya siéndolos, te apartas de este mundo como aquel que ha cumplido su misión, y tal, has de partir, tú al más allá, y espero que seas muy feliz, te deseo lo mejor; esta noche y la anterior recé y rezaré por ti ya que ahora mismo pesas más dentro de mi que cualquier otro sentimiento, nunca dejaré de hacerlo y nunca me olvidaré de tÃ.
Como el hombre del cuento, has dejado huella en toda persona que ha tenido el honor de conocerte, y ninguno, vamos a “limpiar nuestro suelo†de forma que te olvidemos, ya que ese hueco de la ventana siempre estará abierto y siempre habrá una parte de ti en nosotros, polvo somos, y polvo seremos, y en polvo te has convertido como bien dirÃa nuestro señor Jesucristo, y junto a él espero que estés sonriendo y siendo feliz.
Un saludo abuela, te quiero muchÃsimo, nunca te olvidaremosJ.
PostData: Surca como tierra entre los dedos, vuela en nuestras manos y cubrenos con todo tu calor, te quiero.
