Ese camino que tan pocos entienden, llamado soledad, esa palabra que tan malos recuerdos trae, SOLEDAD, sÃ, esa señal que aún algunos poseen en su propia alma, si queridos lectores, hablo de estar sólo, año tras año, segundo tras segundo, incluso minuto tras minuto imaginando que puedo contar con todos y todas teniéndolos a mi lado para darme apollo y ayudarme a superar las lágrimas que llevo dentro, hablo de ese corazón que hace unos años dejó de bombear lo que se llama sangre para sustituirla por un lÃquido cristalino de textura frÃa; en realidad, no se como sentirme, sólo puedo decir que cada dÃa que pasa, encontrándome tanto despierto como dormido, me destrozo por momentos, agarro mi corazón y lo aprieto con tantas fuerzas que incluso lo noto morir, enfriándose, añorando alguien que pueda darle calor, luchando por salir adelante, currandome mis cosas y consiguiendo fama que no hace que deja de sentirme sólo, no encuentro a nadie que me entienda y nunca sabrán como soy en realidad, pero siempre habrá alguien que sepa, animarme.
Archive for Julio, 2005
Levantando la cabeza y mirando al frente, en lugar de ver el presente empiezo a recordar aquellos momentos en los que fuà realmente feliz, emulando a un invidente doy palos de ciego como e hecho siempre, pero esta vez sin chocarme apenas contra los mismos objetos que tanto me hirieron; ya casi no uso mi bastón porque siempre hay alguien que me agarra del brazo y me lleva recto, muy pocas veces ese brazo es necesario porque en lugar de tendermelo me dirigen sus palabras, dulces palabras pero algunas tan crueles que hacen a uno abrir los ojos y caminar sin mano alguna; sin embargo, añoro aquellos dÃas en los que era tan inocente sin darme cuenta de nada, porque era feliz sin saber realmente como es la vida, sin más palabras quiero cerrar los ojos o tenerlos abiertos eternamente, no para el pasado, si no para el presente.
Te has enterado de lo que ha pasado no?. Yo dije – Ha fallecido?. – SÃ.
Aún recuerdo esas palabras claras y exactas que me dijo tu prima por messenger, en ese momento simplemente respondà – Vale; no quise saber absolutamente nada, abrà mi ventana de programación y seguà con lo que estaba evadiendome de lo que realmente sentÃa, durante media hora estubistes llegando a mi mente en forma de imágenes haciendo que mis lágrimas recorriesen lentamente la superficie de mi cara, hasta que me acosté, me reposé sobre mi cama y me detube claramente a pensar en ti y en que me habÃan dicho esa misma noche, espero que no hayas sufrido, rezo por ti todas las noches deseando que estés bien; dejé los ojos abiertos y empezé a verme paseando contigo, escuchando tu risa, tus dulces palabras y tu mirada, tan apagada y tan triste, no quise que fuese asÃ, pero los dos sabiamos porque era y no podÃamos evitarlo, recuerdo cuando te cogà de la cintura porque te desviastes hacia un grupo de personas mayores porque dijeron mi apellido creo, jejeje, cuando entramos en aquél centro comercial y te dije que eras la persona de la que más me habÃa enamorado nunca, que contigo me casarÃa, también cuando estubimos en la catedral y me paré a rezar por ti, pidiendo a dios que te dejase aquÃ, que no me jodiese, que la queriamos porque era lo más bonito que nos ha pasado en la vida, pero no quisistes escucharme, la querÃas para tÃ…; hoy, te he recordado de una manera muy profunda, sabiendo también que estés dónde estés leeras esto, quiero mandarte un cálidro abrazo y repetirte lo que te decÃa, “Cuando esté allà arriba busca a mi abuelo que me quiere mucho, el te ayudará”, un beso…
Imagino con cada minuto que trascede que hay un acontecimiento importante, ya sea una felicitación o un nacimiento, no hablo de nada en concreto, hablo de felicidad, sólo será feliz aquel cuál su vida haya sido concebida por un ser humano, probablemente entristezida por no tener a nadie a su lado…; aborresco las palabras que surgen de la boca de todos aquellos que son ignorantes porque ellos jamás sabrán valorar la vida, admiro la palabra de personas que nunca sabes cuando vas a conocer y probablemente viven a menos de 20 minutos de tÃ; añorando cada rasgada que pudiese dar con mis uñas cuando era niño al caer sobre la tierra jugando con mis viejos compañeros de colegio pienso que todo sigue siendo igual, que nada ha cambiado y nunca cambiará.
